Artículo revista Cosas: Practicar la desconexión

Artículo revista Cosas: Practicar la desconexión

No es fácil tener una relación equilibrada con la tecnología. Vemos a los niños jugando en sus tabletas, a los adolescentes pegados a su celular revisando WhatsApp y nos vemos, por último, a nosotros, los adultos, impulsados a revisar permanentemente los emails de trabajo incluso cuando estamos fuera de la oficina.

El uso de la tecnología tiene muchas ventajas. Pero para algunos se ha transformado en una fuente de dependencia.
¿Revisa sus emails antes de dormirse, al despertarse y a media noche si se despierta?
¿Tiene dificultades para dejar atrás las preocupaciones?
¿Se siente sobrepasado(a) cuando piensa en lo que los demás esperan de usted?
¿Le cuesta concentrarse en tareas que requieren atención?
¿Sufre de dolores de cabeza o de espalda?
¿Pasa menos tiempo del que quisiera con personas cercanas y significativas para usted solo por la razón de estar “ocupado”?

Si sus respuestas son afirmativas entonces es posible que usted tenga los síntomas del uso excesivo de tecnología. Lo aprendí en un curso dictado por la psicóloga estadounidense Leslie Carr acerca de cómo reducir la ansiedad en la era digital. La vida moderna genera ansiedad. Ante esto tendemos a desarrollar respuestas compulsivas y repetitivas de manera permanente. Puede ser revisando el teléfono, asaltando el refrigerador, mordiéndonos las uñas. Todo esto, a pesar de que estas reacciones no alivien los efectos que el cortisol —la hormona del estrés— genera en el cuerpo.

Para dejar de usar de un modo compulsivo la tecnología y conseguir calma le recomiendo algunas sencillas estrategias para poner en práctica:

Tómese los primeros 45 minutos del día al despertar para conectarse consigo (celulares y computadores apagados). Haga ejercicios de estiramiento, dúchese sin apuro y tome un rico desayuno.

Pase tiempo con personas que sean importantes en su vida. El contacto con los demás, los abrazos y las conversaciones profundas hacen que el cuerpo genere oxitocina, que es la hormona del amor, la confianza y la generosidad.

Durante la jornada, en caso de que esté trabajando, estudiando o simplemente conectado tómese descansos de veinte minutos después de cada hora y media.

Cuando se sienta nervioso durante el día, deje a un lado el celular y ponga en práctica la “respiración 4 x 4 x 4”. Se consigue inhalando mientras cuenta hasta 4, reteniendo el aire durante 4 segundos y luego exhalando, también, en 4 tiempos. ¡Disminuirá así la frecuencia cardíaca y la sensación de estrés!

Practique la atención plena durante el día. Si come, sienta cada sabor. Si lee, concéntrese en el texto. Si conversa, escuche atentamente lo que le están contando. Y si está de día libre, ¡concéntrese en disfrutar su tiempo haciendo cosas fuera de la rutina!

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